Productos financieros, en claro
Los productos que te ofrecen el banco, la teleoperadora y el anuncio de Instagram — explicados sin comercial delante: qué son, qué te cuestan de verdad, sus riesgos y para quién tienen (o no) sentido.
Pago y financiación
Tarjeta revolving
Crédito permanente con cuota mensual "cómoda" y TAE del 18-25 % — el producto de financiación más peligroso que te ofrecerán con una sonrisa.
Tarjeta de crédito
Pagar ahora con dinero del banco y saldar a fin de mes — herramienta útil y gratuita si la usas en modo "pago total", trampa cara si caes en el pago aplazado.
Microcréditos y préstamos rápidos
Dinero en 10 minutos sin papeleos" con TAEs que pueden superar el 1.000 % — el producto más caro del mercado, disfrazado de solución fácil.
Compra ahora, paga después (BNPL)
Fraccionar cualquier compra online en 3 o 4 plazos "sin intereses" — cómodo, moderno y diseñado para que gastes más de lo que habrías gastado.
Ahorro
Cuenta remunerada
Una cuenta a la vista que paga interés por tu saldo — el sitio natural para el colchón de emergencia, con la letra pequeña de promociones y límites.
Depósito a plazo fijo
Cedes tu dinero al banco un tiempo pactado a cambio de un interés garantizado — el clásico del ahorrador conservador, con sus dos peajes: liquidez e inflación.
Letras del Tesoro
Prestar directamente al Estado a 3-12 meses — el activo "sin riesgo" de referencia, cómo se compran de verdad y qué significa ese "sin riesgo" exactamente.
Inversión y jubilación
Fondos de inversión
Un vehículo que junta el dinero de muchos para invertirlo — la pieza central del inversor particular, donde la comisión y el tipo de gestión lo deciden casi todo.
Planes de pensiones
Ahorro para la jubilación con rebaja fiscal hoy a cambio de iliquidez hasta el retiro — interesante para algunos perfiles, mal vendido a casi todos.
Unit linked y seguros de ahorro
Seguros de vida con inversión dentro — el producto estrella de la banca-seguros, envuelto en palabras tranquilizadoras y con las comisiones mejor escondidas del mercado.
Cómo leer estas fichas
Cada ficha sigue el mismo guion: qué es, cómo gana dinero quien te lo vende, qué riesgos asumes tú, para quién tiene sentido y qué alternativas existen. La pregunta que lo ordena todo es la de siempre en esta casa: ¿quién cobra aquí, y por qué? Si un producto no la responde con claridad, esa es la respuesta.