Amortización
Devolución del capital de una deuda — en cada cuota o de forma anticipada — y, en contabilidad, el desgaste anual de un activo; dos usos de la misma palabra.
Amortizar una deuda es devolver su capital. La palabra tiene dos usos financieros que conviene distinguir:
1. En préstamos e hipotecas
Cada cuota mensual mezcla intereses (el alquiler del dinero) y amortización (devolución del capital). En el sistema francés — el habitual — las primeras cuotas son sobre todo intereses y las últimas casi todo capital.
Amortización anticipada es adelantar la devolución de golpe. Dos opciones al hacerla:
- Reducir plazo: misma cuota, acabas antes → máximo ahorro de intereses.
- Reducir cuota: mismo plazo, respiras más cada mes.
Regla práctica: amortizar pronto y a plazo multiplica el ahorro, porque actúa cuando la cuota es mayormente intereses.
2. En contabilidad
La amortización contable reparte el coste de un activo entre sus años de vida útil: la máquina de 100.000 € que durará 10 años resta 10.000 € al beneficio cada año, aunque el dinero saliera el primer día. Por eso el beneficio y la caja divergen.
Relacionados: TAE, flujo de caja libre.