Amortización

Qué es amortizar — la devolución del capital de una deuda (en cada cuota o anticipada) y, en contabilidad, el desgaste anual de un activo; los dos significados explicados con ejemplos.

Amortizar una deuda es devolver su capital. La palabra tiene dos usos financieros que conviene distinguir:

1. En préstamos e hipotecas

Cada cuota mensual mezcla intereses (el alquiler del dinero) y amortización (devolución del capital). En el sistema francés — el habitual — las primeras cuotas son sobre todo intereses y las últimas casi todo capital.

Amortización anticipada es adelantar la devolución de golpe. Dos opciones al hacerla:

  • Reducir plazo: misma cuota, acabas antes → máximo ahorro de intereses.
  • Reducir cuota: mismo plazo, respiras más cada mes.

Regla práctica: amortizar pronto y a plazo multiplica el ahorro, porque actúa cuando la cuota es mayormente intereses.

2. En contabilidad (amortización contable)

La amortización contable reparte el coste de un activo entre sus años de vida útil: la máquina de 100.000 € que durará 10 años resta 10.000 € al beneficio cada año, aunque el dinero saliera el primer día. Por eso el beneficio y la caja divergen.

En la práctica

El caso de Marta y Jorge lo cuenta mejor que ninguna definición. Año 3 de su hipoteca (160.000 € al 3,1 %, 25 años), llega un bonus de 6.000 € y deciden amortizar anticipadamente. El banco pregunta: ¿cuota o plazo?

OpciónEfectoIntereses ahorrados
Reducir cuota~29 € menos al mes~2.400 €
Reducir plazoMisma cuota, acaban 14 meses antes~7.100 €

El plazo casi triplica el ahorro — y el cuándo multiplica: esos mismos 6.000 € amortizados en el año 15 habrían ahorrado menos de la mitad, porque en el sistema francés las primeras cuotas son mayormente intereses y las últimas casi todo capital. La regla completa cabe en seis palabras: amortiza pronto y amortiza a plazo (salvo que tu presupuesto vaya ahogado — entonces la cuota compra aire, que también vale dinero).

En la acepción contable, el ejemplo es el taller de Andrés: compra una máquina de 20.000 € que durará 10 años. Su caja pierde 20.000 € el día uno, pero su cuenta de resultados solo resta 2.000 al año durante una década. Esa diferencia entre cuándo sale el dinero y cuándo se apunta el gasto es la razón de que beneficio y caja cuenten historias distintas — y de que los negocios se analicen mirando ambas.

Para profundizar

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