Tu nómina, de verdad
La mayoría de la gente mira una sola cifra de su nómina: la que llega al banco. Error. La nómina es el documento financiero más importante de tu mes, y leerla entera te cuenta cuánto ganas, cuánto pagas y cuánto cuestas. Diez minutos para entenderla, para siempre.
Vamos a desmontar una de verdad: la de Lucía, con su contrato de 24.000 € brutos anuales en 12 pagas.
La nómina de Lucía, línea a línea
| Concepto | Importe | Qué es |
|---|---|---|
| Salario base + complementos | 2.000,00 € | Su bruto mensual (24.000 ÷ 12) |
| Total devengado (bruto) | 2.000,00 € | Lo que "gana" sobre el papel |
| Cotización contingencias comunes (4,7 %) | −94,00 € | Su parte de la Seguridad Social |
| Cotización desempleo + formación (1,65 %) | −33,00 € | Cubre paro y formación |
| Retención IRPF (13 %) | −260,00 € | Anticipo del impuesto sobre la renta |
| Líquido a percibir (neto) | 1.613,00 € | Lo que llega al banco* |
*Lucía nos dijo en la lección 1 que cobra 1.480 €: su empresa paga en 14 pagas, así que su mensual ordinario es más bajo y en verano y Navidad llegan las extras. Mismo dinero anual, distinto reparto — primer detalle que mucha gente no sabe de su propia nómina.
Bruto no es lo que ganas, neto no es lo que cuestas
Tres cifras distintas para tres usos distintos:
- Bruto (24.000 €): para comparar ofertas de trabajo y negociar. Es el idioma del mercado laboral.
- Neto (~1.613 €/mes): para vivir y presupuestar. Es el único dinero que existe para tu día a día.
- Coste de empresa: lo que su empleador paga en total por ella. Al bruto se le suma la cotización a cargo de la empresa — en torno al 30 % adicional. Lucía "cuesta" unos 31.200 € al año.
Esa distancia entre lo que cuesta (31.200 €) y lo que recibe (unos 19.400 € netos anuales) es la parte de su trabajo que se queda por el camino: unos 11.800 € al año, casi el 38 %. Conocer esta cifra no es cinismo — es saber cuánto vales de verdad en el mercado, el dato clave cuando llegue la hora de negociar. Cuando Lucía pida una subida de 2.000 € brutos, a su empresa le costará 2.600; y a ella le llegarán unos 1.400 netos. Negociar sin saber esto es jugar al mus sin mirar las cartas.
Las dos mordidas, explicadas
1. Cotizaciones a la Seguridad Social (~6,4 % a tu cargo, ~30 % a cargo de la empresa). Pagan la sanidad, el paro y — atención — las pensiones de los jubilados de hoy. No existe una hucha con el nombre de Lucía: su dinero de este mes ya está gastado en la pensión de este mes de la madre de Carmen. Cuando Lucía se jubile, su pensión la pagarán los trabajadores de 2065. Este dato, que casi nadie tiene claro, reaparecerá en la lección de jubilación — y lo cambia todo.
2. Retención de IRPF. No es el impuesto: es un anticipo a cuenta. La empresa ingresa cada mes un porcentaje estimado; en primavera, la declaración de la renta hace la cuenta exacta y devuelve o pide la diferencia. Por eso el "¡me ha salido a devolver!" no es un regalo — es que te retuvieron de más durante el año, es decir, le prestaste dinero a Hacienda al 0 %.
El mito del tramo que te hace "perder dinero"
En la comida de Navidad, alguien dirá: "no me cojo las horas extra, que subo de tramo y pierdo dinero". Es falso, y ahora sabrás explicarlo.
El IRPF es progresivo por tramos: cada tramo se aplica solo al dinero que cae dentro de él. Si el tramo cambia en 20.200 € y Lucía pasa de ganar 20.000 a 21.000:
- Sus primeros 20.200 € siguen tributando exactamente igual que antes.
- Solo los 800 € que entran en el tramo nuevo pagan el tipo nuevo (30 % en vez de 24 %): 48 € más de impuesto por 1.000 € más de sueldo.
Subir de sueldo siempre deja más neto. Siempre. Los dos conceptos útiles: el tipo medio (qué porcentaje pagas sobre todo tu sueldo — más bajo de lo que la gente cree; Lucía ronda el 13 %) y el tipo marginal (qué pagas por el último euro — el que importa para decidir horas extra o aportaciones a planes de pensiones).
Caso especial: Andrés no tiene nómina
Nuestro autónomo del taller se factura a sí mismo la realidad: ingresos variables, cuota de autónomos todos los meses (ingrese lo que ingrese), IVA que cobra pero no es suyo, e IRPF trimestral. Su versión de esta lección cabe en una regla: de cada factura, separa inmediatamente ~40 % en una cuenta aparte (IVA + IRPF + cuota). El dinero de Hacienda nunca fue suyo; tratarlo como propio es la ruina clásica del autónomo en su primer año. Volveremos a su montaña rusa en la lección de ahorro.
El error que verás en tu entorno
Nadie revisa su nómina. Y las nóminas tienen errores: pluses que desaparecen tras un cambio de convenio, antigüedad sin actualizar, retenciones mal calculadas tras un cambio de contrato (los contratos de pocos meses suelen retener de menos — y la sorpresa llega en la declaración siguiente, como le pasó a Lucía su primer año con 400 € a pagar que no esperaba). Dos minutos al mes: bruto correcto, retención razonable, extras donde deben estar.
Hazlo hoy (10 minutos)
- Descarga tu última nómina (o tu último trimestre, si eres Andrés).
- Localiza las cinco cifras: bruto, cotizaciones, retención, neto — y calcula tu coste de empresa (bruto × 1,3).
- Comprueba que el bruto coincide con tu contrato. Si algo no cuadra, pregunta a RR. HH. esta semana — los errores no reclamados no se arreglan solos.
Ideas clave
- Bruto para negociar, neto para vivir, coste de empresa para saber cuánto vales: tres cifras, tres usos.
- Tus cotizaciones pagan a los jubilados de hoy — no hay hucha con tu nombre.
- El IRPF va por tramos: subir de sueldo SIEMPRE deja más neto; el mito del tramo es matemáticamente falso.
- La retención es un anticipo, no el impuesto. Y las nóminas tienen errores: revísala cada mes.
Ponte a prueba
Comprueba que te llevas lo importante de esta lección. Sin nota, sin registro: es solo para ti.