Diversificación

Estrategia de repartir la inversión entre activos, sectores y geografías cuyo comportamiento no está perfectamente correlacionado, reduciendo el riesgo sin renunciar a rentabilidad esperada.

La diversificación consiste en repartir el capital entre inversiones cuyo comportamiento no va perfectamente a la par — distintos activos, sectores, países y divisas — de forma que ningún fallo individual pueda hundir la cartera.

Por qué funciona

Los riesgos específicos de cada empresa (una quiebra, un fraude, una disrupción) tienden a compensarse entre sí cuando posees muchas. Lo que queda es el riesgo de mercado — el único por el que el inversor cobra prima a largo plazo. En palabras de la teoría clásica: el mercado no paga por riesgos que puedes eliminar gratis.

Diversificar bien y diversificar mal

  • Bien: un fondo indexado global (miles de empresas, decenas de países) más renta fija según tu perfil.
  • Mal: diez acciones del mismo sector y país — parecen diez apuestas, son una sola.
  • Peor: concentrar ahorro e ingresos en el mismo sitio (acciones de la empresa donde trabajas).

El límite

La diversificación elimina el riesgo específico, no la volatilidad del mercado: en un crac global, casi todo cae a la vez. Contra eso, las herramientas son el horizonte temporal y el colchón de liquidez.

Relacionados: fondo indexado, renta variable, volatilidad.