Lección 4 de 4

Interés compuesto: la fuerza que trabaja para ti

Si solo pudieras aprender un concepto de finanzas, debería ser este. El interés compuesto es lo que ocurre cuando los rendimientos de tu dinero generan a su vez rendimientos. Al principio parece poca cosa; con el tiempo, es una avalancha.

Lineal contra exponencial

Imagina 10.000 € con un rendimiento del 7 % anual:

AñosInterés simpleInterés compuesto
1017.000 €19.672 €
2024.000 €38.697 €
3031.000 €76.123 €
4038.000 €149.745 €

Con interés simple, cada año ganas 700 €. Con interés compuesto, ganas intereses sobre una base cada vez mayor: la curva se despega y no vuelve a mirar atrás.

El tiempo es el ingrediente principal

La variable más potente de la fórmula no es la rentabilidad: es el tiempo. Quien invierte 200 € al mes desde los 25 años acumula, al 7 % anual, unos 528.000 € a los 65. Quien empieza a los 35 con las mismas condiciones se queda en unos 245.000 €. Diez años de retraso cuestan más de la mitad del resultado.

De ahí la regla de oro: el mejor momento para empezar fue hace diez años; el segundo mejor momento es hoy.

La regla del 72

Un atajo mental útil: divide 72 entre la rentabilidad anual y obtendrás los años que tarda tu dinero en duplicarse.

  • Al 6 %: 72 / 6 = 12 años para doblar.
  • Al 8 %: 72 / 8 = 9 años.
  • Y al revés: con inflación del 3 %, tu dinero parado pierde la mitad de su valor en unos 24 años.

El interés compuesto también juega en contra

Las deudas al consumo funcionan igual pero en sentido inverso. Una tarjeta revolving al 20 % TAE duplica lo que debes en menos de 4 años. Primera consecuencia práctica: amortizar deuda cara es la mejor inversión sin riesgo que existe.

Ideas clave

  • El crecimiento compuesto es exponencial: los intereses generan intereses.
  • El tiempo pesa más que la cantidad: empezar pronto con poco gana a empezar tarde con mucho.
  • La regla del 72 te da los años de duplicación; la deuda cara la sufre en tu contra.

Fin del curso base. El siguiente paso natural es la ruta de inversión: qué activos existen y cómo empezar a ponerlos a trabajar.